Siete... Siete meses desde aquella primera noche. La primera de muchas. Me volviste completamente loco... nunca pensé que cada día me iba a volver más y más loco por ti. ¿Cómo es posible que te desee tanto, joder? Eres mi perdición gatito...
28 de diciembre de 2010
26 de diciembre de 2010
24 de diciembre de 2010
Mi jodida vida.
No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...
por eso de que sus caderas...
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso que da.
Todo eso de que él puede ser el único puto motivo de seguir vivo, todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza y bostece,
luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy el primero que entiende el que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras
y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte son algo con lo que ya cuento.
Que yo también le veo y que cuando él cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo.
Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.
Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido y en formato secreto.
Que me sé sus cicatrices y el sitio que le tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría, y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de una guitarra.
Que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).
porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él,
rendido a ese puto milagro que supone que exista.
rendido a ese puto milagro que supone que exista.
Y le he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que razones tenemos todos, pero yo muchas más que vosotros.
Y es que tengo el marido perfecto, joder, la mayor preciosidad que haya visto.
Y mañana tres jodidos meses casado contigo, el tiempo pasa demasiado rápido a tu lado.
Te amo como un puto loco mi pequeño.
Y mañana tres jodidos meses casado contigo, el tiempo pasa demasiado rápido a tu lado.
Te amo como un puto loco mi pequeño.
20 de diciembre de 2010
19 de diciembre de 2010
Mi gatito...
Tan inocente y tan adorable... tan precioso. Tan erótico, travieso y deseable.
Me vuelves loco cuando sonríes, cuando te preocupas, cuando te ríes, cuando te pones juguetón, cuando te pones mimoso, cuando me miras con timidez, y cuando me miras con esa mirada de felino... Me vuelve loco cada centímetro de tu cuerpo, cada una de tus palabras y tus caricias.
Me vuelves loco tú. Tú y solo tú, mi pequeño.
Y cada día un poco más, cada segundo pierdo un poco más la cabeza por ti.
17 de diciembre de 2010
Nuestra princesa.
Dafne. Mi pequeña princesa. Siempre riendo, tan preciosa como tú, mi pequeño gatito travieso.
Preciosos, joder. Os amo.
Preciosos, joder. Os amo.
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